Pilates

Es considerado como un sistema de entrenamiento físico y mental creado por Joseph Hubertus Pilates a principios del siglo XX, basándose en el conocimiento de otras disciplinas como gimnasia, traumatología y yoga.

Como resultado, el pilates permite unir la fuerza muscular con el control mental, por lo que se trabajan aspectos como la respiración y la relajación. Con unas clases de pilates para adultos conseguirás dominarlo.


 

Grupos reducidos

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1. Aumenta la flexibilidad y la resistencia

Este es uno de los principales efectos que tiene esta disciplina. Los movimientos y estiramientos permiten un alargamiento de los músculos, una mayor movilidad y sobre todo flexibilidad. Por lo tanto, cuando estamos en casa o haciendo otra actividad cotidiana podremos notar que ‘nos estiramos’ y llegamos a lugares antes vedados o inaccesibles.
En cuanto a la resistencia, es bueno saber que el Pilates puede ser un complemento ideal para otros deportes. Esto se debe a que los ejercicios que se realizan en esta cama especial tienen como finalidad contraer los músculos de forma continuada. Y ello sirve para sentirse ‘más fuerte’ y cansarse menos, también en lo que hagamos fuera de la clase.


2. Fortalece los músculos

Ya que se utilizan diferentes pesos y en una postura cómoda (acostados), el entrenamiento permite trabajar muy bien todos los grupos musculares casi sin darnos cuenta. Los movimientos son acompasados y lentos, por lo cual no habrá contracturas ni dolores si los hacemos correctamente.

Se trabaja la resistencia con bandas y si bien no hay mancuernas ni discos, los resultados a nivel muscular se ven en pocas semanas. Tendrás los brazos y las piernas más ‘marcados’ y definidos que antes.


3. Adelgaza

Muchos se preguntan para qué sirve el Pilates, ya que creen que solo es un ejercicio para tener mayor flexibilidad. Sin embargo, aunque pienses lo contrario… ¡También te ayuda a bajar de peso!
Aunque no se trate de una disciplina aeróbica, tendremos la capacidad de quemar grasas de una manera más que efectiva. Esto se debe a que acelera el metabolismo y nos ayuda a adelgazar incluso cuando salimos de la clase.


4. Mejora el estado de ánimo

Cualquier actividad física que realicemos tiene la habilidad de permitirnos estar de mejor humor, ya que liberamos tensiones y dejamos de lado el estrés. Aunque no se trate de un ejercicio muy enérgico o activo, lo cierto es que al terminar la clase te sentirás renovado, con más ‘ganas’ de seguir tu día y con una sonrisa en los labios.